Recuperé Mi Vida
En ese momento, yo me encontraba en un punto en el que confiar y desconfiar era lo mismo. Ya no me importaba morir o vivir, ni tampoco lo que le pasara a mi familia. Tenía que arriesgarme. Entonces les dije un poco de lo que me estaba sucediendo, sin importarme si me creían o no, pero sí me ayudaron. Lee la cuarta parte de la historia de Carmen.